Rúa da Pescadería – Ostras en Vigo

Cartel indicador Rúa das Ostras, A Pedra Vigo

Una de las zonas más concurridas por los turistas es esta calle. Es también conocida como la calle de las Ostras. Allí podemos degustar el famoso bivalvo que se encargar de servir las ostreiras todas las mañanas.

Rodeada de restaurantes, es tradición de turistas y vigueses consumir una ración de ostras en alguna de las mesas de las terrazas y acompañarlas de un vino, mejor D.O. Rías Baixas. Los precios de la docena de ostras son más que módicos.

Si bien la calle sufrió diferentes remodelaciones, la ultima realizada hace pocos años parece muy acertada. La cúpula protege de las inclemencias climatológicas respetando igualmente la arquitectura y permitiendo el paso de la luz.

El bullicio que transita durante el día, sobre todo por las mañanas, contrasta con la calma y el sosiego nocturno.

La farola del Casco Vello

Farola de la plaza

La farola de la plaza adornada por Navidad

Uno de los lugares donde más vida hay es, sin duda, la Plaza de la Constitución. Antiguamente se le conocía como la Plaza Real o la Plaza de la Villa, y son muchos los que aún le llaman así. Lugar de encuentro de muchos vigueses y lugar de paso obligado cuando se visita el Casco Vello.

Es uno de los ejes centrales del Casco Vello, rodeado de locales de restauración, viviendas y flanqueado por los costados por el centro de salud y la Casa da Cultura. Desde esta plaza con soportales, salen numerosas calles por las que podremos acceder a otros lugares de interés como son la Colegiata, rúa dos Cesteiros, Biblioteca Central, Ferrería, Porta do Sol y calle del Príncipe.

Con la apertura del centro comercial y su pasarela, la farola es testigo del tránsito en las compras. La plaza se ha convertido en lugar de  descanso para muchos de ellos, parando para tomar un café o un tentempié en alguno de los locales. Aquí tenemos el bar Princesa, el café Grettel, el Soportales y su local hermano Vinotales,  y el Alta Fidelidad por las tardes/noches.

Vigo es una ciudad que es un hervidero cultural, por tanto, no podía faltar  un lugar para la  cultura. En la Casa Galega da Cultura, si bien su entrada principal es por otra plaza, la de la Princesa (en futuras entradas hablaremos de esta otro plaza). En la sala dos Peiraos también se programan exposiciones temporales.

La plaza tiene el el centro una gran farola, reproducción de la primera que tuvo la ciudad. Con motivo de las fiestas, esta farola suele adornarse con las luces, dando lugar a una luminosa y llamativa plaza cuando cae la noche.

No nos podemos olvidar de los niños. Les encanta. Pueden estar toda la tarde jugando en la plaza con sus juguetes o con el balón, con las pompas de jabón, con la música de los timbales. Durante unas horas, son los dueños de la plaza.

Por último, destacar que la plaza es lugar de diferentes tipos de eventos en determinadas épocas del año: la Reconquista, los “maios”, el carnaval, conciertos en verano dan a esta plaza vida, color y sonido a lo largo del año.